¡San Lázaro, amigo de Jesucristo
y hermano y protector de los que sufren!
Tú que conociste el dolor de la enfermedad
y la visita de Jesucristo
te devolvió la vida en Betania,
te devolvió la vida en Betania,
acoge benigno nuestras súplicas
cuando imploramos tu ayuda
para solucionar nuestras difíciles y graves dificultades
en esta hora de angustia y necesidad.
para solucionar nuestras difíciles y graves dificultades
en esta hora de angustia y necesidad.
