Oh Dios Misericordioso
que te has dignado escoger a Venezuela
para ser la patria de tu siervo José Gregorio
quien prevenido por tu gracia
practicó desde niño las más heroicas virtudes,
practicó desde niño las más heroicas virtudes,
en especial una fe ardiente,
una pureza angelical
y una caridad encendida,
siendo esta la escala por la cual
su alma voló a Tu divino encuentro
cuando recibiste el holocausto de su vida.

